El nearshoring está transformando el mapa industrial de México. Cada mes se anuncian nuevos parques, naves y centros logísticos listos para recibir empresas que buscan producir más cerca de sus mercados. Pero hay un problema que crece a la sombra de ese entusiasmo: la falta de energía disponible.
Hoy, la demanda eléctrica en los parques industriales se ha cuadruplicado, pero menos del 10% de los proyectos de transmisiónnecesarios para soportarla se han completado.
El resultado es una mezcla de trámites lentos, altos costos y saturación de redque frena la llegada de nuevas inversiones.
En muchos casos, los desarrolladores deben financiar subestaciones o líneas eléctricas que posteriormente entregan a CFE, lo que retrasa los proyectos y encarece la operación. Así, el problema deja de ser de espacio o talento… y se convierte en un cuello de botella energético.
A pesar de este panorama, las nuevas regulaciones abren una puerta estratégica: la posibilidad de generar y vender energía dentro de los parques industriales.
Este modelo permite que los desarrolladores transformen un gasto en una fuente de ingreso, garantizando energía estable para sus arrendatarios y mayor autonomía operativa. El futuro de la industria no está en esperar a la red pública. El cuello de botella energético en parques industriales, está en crear ecosistemas energéticos locales, confiables y sostenibles.
En IGSA, ayudamos a que los parques industriales y las empresas tomen control de su energía mediante proyectos llave en mano que integran:
El resultado: energía firme, costos controlados y la libertad de crecer sin depender de los tiempos de la red.
México tiene el talento, la ubicación y el impulso industrial para convertirse en un hub de manufactura global.
Pero ese crecimiento solo será sostenible si cuenta con energía confiable, disponible y eficiente.
En IGSA, llevamos más de 55 años transformando ese desafío en oportunidades reales.
Porque la energía no solo alimenta las máquinas… alimenta el crecimiento de todo un país.